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La vida

~ ~

Súbete al hola
y haz mierda la ignorancia,
sonríe sin destajo
y vive el hoy que es para los vivos,
no habites el ayer que los fracasados no quieren compañía
pero tampoco mires el mañana
que los soñadores te tapan la vista.

Descansa en el hombro de la paciencia
y desnuda los besos de tu amante
para tener sexo con sus palabras
mientras hace lo mismo con tu cuerpo,
evita orgasmear en sus miradas
que la calle no es un burdel,
es el hogar de la distancia
y el sistema del rebelde.

Al fin toma el bus de los latidos
y cuenta no los años que pasan, sino los que faltan;
viendo el reloj como enemigo
y las metas agujas que hilan tu hoy,
viendo el camino hecho a tu medida
y suspirando para dar la bienvenida
al único adiós que no necesita explicación,
sólo palabras de aliento
y una última oración.

Epiloga todo
con una mirada atrás
y una luz adelante.

Venadormir

~ ~
Cama, no me llames ahora,
*pero debes venir, abrigo vuelve,
no me llames carajo, no ves que no bostezo,
*no ves que no tengo ojos, duerme ahora,
es temprana la noche, no pienso dormitar con los ojos abiertos,
*no pienso enfriar el aire con bostezos,
ya sabes que sobran,
*por eso mismo, no pienso obligarte a dormir,
bien hecho, campo de almohadas,
*no te burles sonámbulo, no amaneció aún,
no reniegues que no eres morfeo,
*pero soy tú y de repente aún más feo,
no insultes el espejo, no retrata la verdad,
*no niegues tu sueño, bostezas dormitar.
No pienso dormir,
*no pienso acabar,
no pienso escucharte,
*no pienso abrigarte,
no pienso blablabla,
*ya lo sabemos la almahada, frazada y tu esclavo,
la cama que no se calla,
*esa misma, despierto por capricho,
pero no me duermo...
*qué terco eres
he dicho.

Asonando, asoñando

~ ~


Se supone que era de día
pero vi todas las ventanas cerradas
se supone que había gente
pero sólo vi espejos regados sin suerte
se supone la vida
pero no se razona el por qué,
se asume que es
pero no queremos saber,
era tan de día
que recuerdo olvidar la noche,
era tanto el silencio
que recuerdo haber olvidado mi voz.

Suspiré un poco e inventé la guitarra,
haciendo melódico el silencio
comencé a tocar el viento como el piano de la soledad,
me hundí en la oscuridad siendo mirado por nadie
y aunque estaba seguro que esto era ilusión
bostecé un poco para burlarme del sueño
que burlándome a su vez,
me despertó en medio de la madrugada,
escuché muchas risas y mi cama flotando en un escenario,
me paré sin vergüenza y sonrei,
la oscuridad me rodeó y una melodía tiritó,
me senté en la silla del tiempo
y a golpes quise salir rompiendo las paredes
que sólo atinaban a sonar
y la gente rió,
así que me alcé y cogí en el aire la melodía
que lejos de silenciar me acompañó a la locura,
haciendo de aquel sueño
un vértigo que no murió en bostezos...

...saltó a la escritura.

II: Punto previene problemas poéticos

~ ~

Fue increible... ¡lo hubieras visto!

Pedro Pablo Pico Perez estaba muy atrás y no pudo ver nada
pero escuchaba a la gente gritar,
a las mujeres murmurar,
sentía los aplausos
y sabía que era mucha gente,
casi tanta para decir demasiada.

Pedro acostumbrado a los días tranquilos de verano,
no supo entender el por qué de la bulla,
la gente pasaba a su costado sin notar su presencia,
la bulla recorría su cuerpo
y él escuchaba todo...
pero fiel a su ceguera de nacimiento
supo mantener los ojos guardados.

Pablo era el tipo que no hablaba con nadie,
prefería saber qué pasaba
y soltar una palabra justa,
decir una frase precisa...
era querido en el pueblo
pero ignorado a la vez,
era de esos que con pocos movimientos
te sorprende
de esos que son ciegos
pero te analizan
de esos que no existen
excepto cuando los conoces.

Pico era el hombre que no tenía nombre,
pues siempre se presentaba con algún sobrenombre
para ocultar su chiste llamado nombre
y de esa forma prodigarse como un recuerdo pobre.

Pérez era feliz con un lápiz,
una hoja verde de menta
y un lugar lejano donde nadie lo joda,
pues creia en el principio de la soledad:
"Mientras más me alejo de todo,
más me acerco a mi mismo,
mientras más callo la bulla exterior
mejor conoceré mi melodía interior".

Y así el estúpido Pedro Pablo Pico Pérez
vivió días siendo en su mente superior
ante la propia burla de saber que no lo era,
pero sí era ciego, tartamudo y cojo de nacimiento...
hasta aquel día que llegó la bulla a la ciudad de las luces,
él fiel a escuchar, se enredó entre mil voces...
hasta que logró escuchar el origen de la distorsión:

Es increible
¡MIREN!
gritaba un tipo de voz gruesa,
que era rodeado de mucha algarabía,
el buen Pedro se hizo paso entre la gente
al paso que sabía, con el bastón en frente y la mirada baja
para ocultar sus ojos torpes y vanos,
llegó hasta el origen de la bulla y se sentó en la tierra,
escuchando hazañas y proezas humanas
que la gente aplaudía ni bien culminaba una,
se escuchaban monedas y
y al comenzar otra
se apagaban las palabras.

Cogió un lápiz de su bolsillo agujereado pero aún servible,
y comenzó a escribir en una hoja arrugada y de color negra,
alguien a su lado de reojo husmeó y le dijo:
Amigo, estás esribiendo de color negro en una hoja negra,
nuestro Pérez le contestó amablemente: Cuando no sepas de colores, verás cuan igual es el día y la noche.

Al acabar de resonar el último aplauso de la última persona, del último grupo de la última fila de las formadas improvisadamente en aquel terral de la villa de los Salvadores. Pedro Pablo Pico Pérez se levantó del suelo y dijo en su serena voz chillona, pero tan fuerte que no hubo oido que no supiera de su palabra aquel domingo:
"Señor mago... nos ha hablado hoy de magia."

El mago sin dejarlo terminar
y haciendo gala del mal gusto de su boca:
"En realidad no hablé de magia, la hice... para aquellos ojos que pudieron verla."

El insistente Pablo siguió sin inmutarse:
"¿Pero no es verdad que la magia es universal? ¿cómo puede usted desaparecer algo que ya está oculto a los ojos?"

Amigo escaso de la providencia de las luces, no es mi intención ser reconocido por todos, si el pueblo me aplaude y puedo comer hoy, habré cumplido mi cometido, si el resto del mundo ajeno a esta villa y este domingo no pudo ver mi magia hoy yo de todas formas habré cumplido mi cometido, si usted es de los pocos que no aplaude, aún así... habré cumplido mi cometido.

Pico no tenía ya la inservible vista baja sino que la alzó y dijo:
"No es mi intención ofender su trabajo señor ilusionista, pero no me parece correcto que habiendo hecho nada pueda llevarse dinero que fue trabajado haciendo mucho. ¿Si yo logro desaparecerlo delante de todos, enseñará ud. sus trucos y devolverá el dinero que le fue dado?"

El mago rio burlando la propuesta
pero por curiosidad respondió:
Desaparéceme y te enseñaré a desaperecer la villa entera.

La gente murmuraba preocupada y otros en tono de burla
por la contienda del mago y el ciego,
la gente disfrutaba el domingo
viendo al David de turno luchar con Goliat.

Pedro dijo algo último:
Señor mago, mire las estrellas.

Es de día, ciego.

Pero están ahí, que no las pueda ver no significa que no existan, mírelas.

Tartamudo, acaba tu jornada.
Mire sus manos señor mago, capaces de desaparecerlo todo, excepto las mentiras y las carteras robadas el día de hoy.

La gente exclamó al unísono y sin esperar mucho se escucharon las primeras quejas y reclamos... dos tipos corrieron alejándose de la villa...
la gente quedó pasmada
hubo magia en sus bosillos y faltaban cosas.

Al mago le recorrió una notoria gota de sudor por el rostro en aquel domingo de invierno
y Pedro Pablo Pico Pérez exclamó sus palabras mágicas:

...

El mago evitó cualquier palabra y se abalanzó sobre él ante las miradas de la gente que no hacían más que mirar inertes: "Ciego, a ver desaparece mi furia?... a ver... desaparéceme... a ver... desaparece este cuchillo en tu vientre". La gente gritó leónicamente y todos se abalanzaron sin medir la consecuencia del arma cerca de nuestro amigo, el filo se apersonó, estaba a punto de enrojocer aquel domingo...

Y Pedro dijo:

Yobber, acaba el poema.

Y la villa entera desapareció.

I: Tangente onírica

~ ~
-Hola- le dije casi susurrando para que mi voz no escupa su chillido habitual, -hola Yobber- me respondió con la naturalidad de alguien que creer saludar a alguien conocido. Miré de nuevo y era sólo un espejo, quebrado en la esquina superior después de algún temblor pasado... o en ausencia de alguna pared suicida contra mis manos. Cojí el Jhonnie Walker y me lo serví en una taza de las que uso para tomar café, bebí contento una noche entera. Al despertar olvidé por qué me sentí mal la noche anterior... pero el whisky en la mesa de noche aún restaba un poco de aliento, así que me serví el que pensé el último vaso y alegre escribí:

Tres, dos, uno,
destrucción,
el Ares del universo de papel,
el amante del sexo que no entiendes,
el suicida anónimo
y el perfecto torpe.

Dos, uno,
fascinación,
por las gotas de lágrimas que bebes,
en la taza del café que no tiene
pero que está lleno de licor,
para ver si así me crees;
sí te creo, ilusión.

Uno,
y me abrazo a la pared
para que me abrigue con su frío
porque con mis manos iba congelando al viento
que de verano se hizo invierno en mis dedos,
que de paraiso
me culpó de ser infierno.

No me dejes, razón,
no abandones, logrador,
no te rindas, insistente,
no te marches, etérnico.

Miro la botella que dejé intacta por tantos años y que ahora me atrevía a ahogar en mi garganta, miro las paredes que me miraban con igual frialdad, miro mis letras regadas por las paredes y no recuerdo haber sido yo el autor... miro el cielo... pero el techo me responde: No te dejaré verlo hoy. Así que me hundo en el piso y busco otra salida a mi cárcel de cemento.

Camino por entre paredes que ayer me abrigaban
y ahora aprisionan lo que deseo,
escapar y volver,
pero saben que si escapo no vuelvo,
saben que si se convierten en puerta
habrán transformado el hogar en hoguera.

Mis letras crean caminos y escarban
creyéndose dueñas de mis recuerdos,
pero ilusas ellas no recuerdan
que hace tiempo enterré mis muertos,
donde nacen los ayeres,
donde no existen los nuevos.

Al fin encuentró un punto flaquear
y la convierto en coma,
tras una pausa... corro...
y dejó atrás esas estúpidas paredes
que riéndose gritan atrás: Yobber.

Y mi nombre está regado en mil hojas que bañan el cuarto de ese rojo que no recuerdo haber escrito, son las seis de la mañana o al menos eso indica el reloj, porque el cielo aún azulece como la más oscura de las noches. Me atrevo a escribir mi nombre en mi brazo y compruebo la igualdad de las recién nacidas letras con las ya muertas en hojas. Y me sirvo otro taza de whisky.

Y así corrí tanto
que no recuerdo haber ido nunca tan lejos,
así bailé en el llanto,
que el suelo era mi reflejo.

Cuando dejé atrás los miedos,
recordé que nunca supe el camino de regreso,
así que sólo me detuve
y conté los latidos,
eran tantos que fácilmente era un goteo,
eran tantos que dificilmente eran humanos,
eran tantos que nunca escuché tan pocos en mi.

Cuando el silencio lo era todo
grité a los cuatro vientos: ...
y nadie me escuchó.

Cuando la desesperanza se sentó en mis piernas,
me confundí entre sus cabellos y me volví loco,
cuando ella giró su palabas y me dijo:
"eso es un mal chiste"
regresé a mis paredes... de a poco.

Y el reloj me ticteaba impaciente, así que en el baño mojé mi rostro y dejé la barba a su albedrío, total, hoy nadie vendría a verme, total, hoy a nadie voy a ver. Así que incliné la botella y la sedienta taza de café se puso a llorar cuando la secura de la primera le dijo: "Hasta aquí nomas." Así que saqué la cabeza por la ventana y dije como en los buenos tiempos: "Ahhhhhhhhhhh": la gente en la calle motivó sus miradas tanteando ventanas pero para cuando se acercaron a la mia ya yo había entrado, así que encendí la radio y me emborraché de Muse y su "Feeling good".

Y fue así como muchas cosas pasaron

en m icabeza

pero ninguna tuvo importancia relativa,
ni tuvo fórmula, ni tuvo pasos.

Ninguna fue, ninguna será,
ninguna es, ningunas.
Así fue como solté un determinado manojo de desorden
para simplemente escupir letras que sobraban tanto
que de haberme quedado con todas ellas
me habría embrigado de estupidez,
así fue como para no matarme con un lapiz en el cuello
maté cuatro hojas
usando el punto, se suicidan versos.

Así fue como todo me fue bien,
comenzando porque no dejé que las cosas fueran mal,
ya que obvié un mal final
simplemente poniendo fin.

Y recordando que aunque esta noche de madrugada duerma tanto que no recuerde este ayer...
mañana será un ayer mejor, reemplazando este mal día... canjeándolo por un hoy.

Así dejé la taza en su lugar, apagué las luces, tapé la botella de licor que llena estaba, me hundí en el silencio de la madrugada y abrazado a la almohada deformada me dije: Buenas noches... y el espejo, siempre atento a mi saludo, contestó: Buenos días. Apagué el despertador... y seguí durmiendo... total... era domingo. Total, ya estaba dormido.

De letras y pinceles

~ ~
De gris me levanto
en estas mañanas de invierno
para confundirme con el cielo borroso
que llueve cuando alzo la mirada.

Del negro de mis ojos
paso a usarlos para pintar mi cabello oscuro
frente al espejo que me mira
esperando me vista de negro, como hago en invierno.

Del verde de los árboles
sólo en el piso habitan
como hojas esperantes
de la última partida.

En el ámbar del semáforo me congelo
para esperar si se detiene el tiempo
y no tenga que llegar al final del día
donde el frío es tan fuerte como las pastillas.

Azul me quedo toda la tarde
y no como príncipe de cuentos
sino como hielo inerte
mirando como otros disfrutan besos.

Pero me corresponde el dorado
de un sol que en mayo no toca salir
pues se está poniendo amarillo
tras las nubes de un muerto verano.

Así camino divagando de morados
que no representan golpes
sino ropas que resaltan en la calle
frente a mi oscuro vestir, mis descoloridos pasos.

Y cuando se enciende la noche
llego al rojo de tu boca,
que es el monitor
y el claro de tu cuello
que es conversación
para perderme en tus colores
que ocultas con temor
de un tiempo en blanco y negro
que yo también viví
con otros pinceles
pero en la misma nada
sin la escala del Re-menor
pues la vista no escucha
pero recuerda desde el albor de la primera mañana
hasta el último suspiro
de la noche azul más cercana.

Si gris amanece
para caminar por tardes rojas
y perderme en el azul de las doce.

Entonces me volveré transparente
para ser nadie que hayas conocido antes...

y ser a su vez


todos los colores.

Ensayo unidireccional

~ ~

Es completamente original,
pero aún así no logro hacer que funcione.

No golpees mis latidos contra la pared
no sirve hacer eso los domingos
no pintes sobre el mar
no puedes contar lo que pasó ayer
ni deseas hacerlo... te va a doler.

Te vas
y lo veo así
no quites las grandes ideas
no me sirvieron pero quién dice que no
...
ridículo

e intentas lograr lo que no has podido pero lloras tratando de llover en pleno verano.......
y logras destruir palabra a palabra
pero no es suficiente para limpiar la sangre de las letras,
ya has manchado el pasado con cosas que no importan.

Vaaaamoooos a jugar con los puntos
a ver si me alcanzas, te llevaré con palabras por versos que no conoces
para llegar al final al poema que aún no escribo.

Vamos a cantar sin boca, haciendo sonar las manos
en ritmos que flkasfjalskfjasflasfjasflasjf
no conoces,no entiendes
no existen, ¡inventaremos pues!
pero la idea es no estar quieto y avanzar,
la idea es respirar y no dejar que el aire sobre.

Vamos a ver quien aguanta más la mirada,
apuesto a que te cansas de perderte en mis ojos
puesto que soy ciego cuando te veo
entonces ves un espejo roto, me ves justo donde yo te observo.

Vamos a tentar imaginarios
para ver cuanto se estiran las palabras
y voy a convertir segundos en años
ignorando si fue ayer que te conocí o será mañana,
cuando acabe el verano.

Vamos voy vas
Danos el hoy que sobras
para matar suspiros
y recobrar bostezos
para dormir un poco
y alcanzar tus besos.

Yo sé
que no sé nada
pero hoy
sé que existo justo donde tú existes
solo que no me veeees.

Y la verdad no sé por qué correteo la música
con mis palabras,
estoy loco, ¿tú creees?
...
no importa,
no me puedes hablar.

Sólo me lees.

Entrampado punto

~ ~
Soy el poeta que escribe en tus manos para decirte que dejes de leer el poema que haz escrito enojado... porque no sabes rimar a mi ritmo ni bailar a mi prosa, te enseñaré cómo. =)


.Esto se llama punto y va antes del próximo poema
por eso ahora lo rimo tan junto
como desees que signifique
y blablabla ahí queda.

Y preguntas como continuar
te respondo que apliques un verso,
los ignorantes así lograron triunfar
y los lectores los nombraron poetas.

Y si respondes que soy violentar
te digo que estás usando mal el verbo
donde yo quise que vaya
tú vas a acabar
escribiendo esto
sin comas palabras.

Y como supuestamente te estoy enseñando
te aplicaré el romanticismo
tal cual abusan los enamorados
de la rima que usan en si mismos.

Me voy a devorar unas cuantas comas palabras rosas
para que no estorben la pureza de mis letras
y avancen limpias al final de la prosa
donde intento lo que un poeta intenta
cuando coge el lapiz y lo clava en la hoja,
cuando cree fácil el suplantar con palabras... una rosa.

Mi estimado lector que asumes soy
tu cantautor sin canción
que rasga tu monitor
con el negror de.

Un fulgor,
donde nace la primera letra,
donde crece el movimiento de tus manos
donde aprende a caminar entre comas,
donde se atreve a corretear versos
donde reflexiona el ritmo
y donde muere el punto.

Dime: poeta,
si ya aprendiste a escribir.

Dime, poeta:
si ya aprendiste a evitar este poema.

Y serás poeta.
si ya diferenciaste la coma de los dos puntos
que señalan el inicio de un próximo poema
donde señalaré que esto no estaba escrito en serio
y donde me podrás llamar idiota
al intentar enseñarte a escribir sin siquiera tocar la hoja.

Y serás poeta
si te atreves a escribir

siquiera el punto
,.

¿Quieres hablar conmigo?

~ ~
Vamos a conversar seriamente imbécil. Tú no eres la otra mitad de mi personalidad ¿entendido?

Entonces ¿por qué me hablas?,
por qué te empeñas en negar
lo que no existe, lo que no tiene derecho a existir
ni tiene importancia para ti.

Porque me sigues diciendo cosas al oido, no levantes más palabras sobre mis escritos, no ves que son míos... no destruyas mis minutos sólo por sonreir unos segundos. No habites horas que hubieran sido mis más tranquilos días.

Estás hablando solo
y aún así crees que puedes convencerme
de que lo que haces
no es lo que quieres.

Eres tú el señor de las mentiras, el que de negro se mancha sólo para ocultarse de la noche, ocultando sus ojos tras lentes que no ayudan que veas mejor el mundo sino que te distorsionan la realidad, tal vez por tu capricho vano de ser único, tildando al resto de imperfectos.

Jajajajajjaaj
cómo ejecutas una condena
contra ti mismo
hijo de las mentiras.

No sigas hablando, mi mente está cerrando el paso, no tardarás mucho en mi interior pues eres la escoria de una mente que no supo separarse del pasado. La memoria de un ayer frustrado que ve en el hoy su posible venganza, sin darse cuenta que las derrotas no se ganan, sólo se aprenden, que los recuerdos no se cambian... sólo se olvidan.

Estás hablando sin saber,
crees que me impresionas con tus palabras
como si no supiera que son falacias
que riegas al viento para que el resto retroceda.

No seas más ignorante que yo
ni trates de evadir tu responsabilidad
cuando la sangre llegue al piso
tú serás el que quede hablando.
Yo ya me habré ido.

¿Me crees un demente verdad? No soy yo el que porta el cuchillo de las mentiras, el paño húmedo de burlas. No soy el que sonríe detrás de los adioses, no soy el jodido ayer ¿ok?, ni el falso mañana. No soy nadie que creas que soy, ni siquiera soy tú. Porque yo soy sólo un momento. La otra parte de ti, la voz que te habla al oido, imbécil sin orgullo. ¿No te has dado cuenta quién está escribiendo?

¿Qué?... espera... ¿por qué soy yo el que escribo?
¿no eres tú el real y yo el imaginario?
no me engañas yobber falaz
tratando de culparme de tus actos.

Jajajaj, qué pasó con la seguridad de tus palabras al parecer se perdieron detrás del anonimato que te permite el abstracto. Tú eres el escritor, el que porta el puñal de las letras y yo soy el que te dicta las palabras, tu humilde imaginación. El yobber que observa como estás malogrando todo.

Calla. No entiendo cómo has logrado
cambiarme la perpectiva,
pero si soy el dueño de esta hoja
entonz eliminaré tus palabras.

Para ahora escribir el final que va de acuerdo a la razón. Porque no me estoy volviendo loco. Es solo de madrugada. No ono kaodadkpaalkdn, no me domina el abstracto. Es solo que he recordado que estoy hablando solo. ¿Quieres hablar conmigo?. Vamos a hablar seriamente.

Vez

~ ~
Las veces que alzaste el cuchillo
veces que dijiste que no
cebollas que cayeron al piso
bocas pronunciando adiós.

Las veces que rompiste el espejo
veces que saliste de noche
evitando ser visto por el resto
respondiendo no sé.

Las veces que escribiste imaginarios
veces que ella se llamó de muchas maneras
en versos varios
que tiraste a la hoguera.


Las veces que quemaste un parque
veces que no había sol para las plantas
que regabas con tinta
para escribir en sus hojas palabras.

Las veces que escribiste poemas
veces que no sabías de poesía
pero te empeñabas en corretear letras
para decirles lo que sabías.

Las veces que escribiste veces
veces que lo escribiste en este poema
que ya dije que no es poema
pues el idiota no es poeta
aunque use las letras
en favor de un propósito
que no entiende de veras.

La rebelión de los relojes

~ ~

El reloj me mira mal
se burla de como me arrastro
a traves de sus segundos
sin tener el coraje de mirar
lo que ha pasado
en mi mundo.

El tic tac comienza
y yo me aturdo
sin saber que hacer
así que duermo la conciencia
y me vuelvo absurdo
como antes.

El primer minuto se cumple
y yo he regresado a mi ayer
buscando una solución
la que siempre supe
pero pude olvidar por temor.

Recorro las horas
y busco una sonrisa
pero ya hace tanto me rendí
que no sé si exista ahora
esa vida
que alguna vez vi.

El día me absorbe
y viajos a través de semanas
obviando el observar
pues sólo me dedico en recordar el nombre
de la sonrisa olvidada
que ahora me toca amar.

Llega el año
y me encuentra sucio en el piso
ladrando palabras
que no hacen daño
pues afirman que no es estaré vivo
cuando llegue la mañana.

Suspiro y sonrío,
las luces se apagan
-por un segundo te amé-
recuerdo que puedo estar vivo
y que lo puedo estar mañana
si ya lo he estado ayer.

Los relojes se congelan en aquel segundo
que simula ser el de aquel entonces
y yo sonrío fingiendo aquella felicidad
pero un reloj negro invierte su curso
y me hace retroceder en vez de avanzar.

El resto indignado vuelve a moverse
y retroceden su marcha,
vuelvo a los meses de soledad
con sus semanas inertes
fingiendo amar
corazones de metal.

Regreso a días de ira y olvido
donde yo era el malvado
y los relojes me miran mal,
pues ven lo vivido
en un engañoso pasado
donde no merezco hablar.

Los relojes se detienen en el segundo más doloroso de mi vida donde la lágrima se extiende como la luz a través de un prisma en un número infinito de muertes,
robándose los versos y el resto de segundos
y yo me abandono a mi suerte
mientras la rebelión de relojes decide mi futuro.

Tic tac,
la barba me llega hasta al pecho,
mis ojos dormidos me hacen ver borroso
el bastón se me resbala y caigo
el suelo está frío y a nadie le interesa
la gente camina siguiendo su propio ritmo
y un anciano en el piso es un mendigo
así que suspiro y viendo mi reloj marcar las 25 horas
desmayo y anhelo que el paraiso sea ese segundo
que perdí por mi arrogancia
pronuncio esa palabra de cuatro letras
y muero por convicción
a los relojes que perdí
en plena rebelión.

Sucesión confusa de letras en un antiguo vaso con agua, escrito por una mosca

~ ~

Está bien,
miro en tu dirección
y no te veo,
luego trato de decirte hola
y tú lo haces sonar adios
echándome la lluvia
como si estuviera jugando con agua
no ves, no
que el sol está por llegar
llevándose tus días
a las noches de ayer
no quiero morir hoy
no quiero vivir mañana
no quiero estar tan cerca de ti
ni entiendo que puede matar
lo que ya estaba muerto
no apagues la vela
empiezo a recuperar la locura
y tal vez idiota no sirva
por eso debo caminar
sin nadie que me ponga de pie
tropezando una y otra vez
y si prometes no odiar
te voy a olvidar por tercera vez
no entiendas lo que digo
porque no leeras el escrito
no nazcas aun porque aún no tienes nombre
no leas en el orden correcto
no trates de escribir respuesta
no trates de decir el sexto NO
no pongas puntos donde no van
no intentes besos fingidos.

Dime que ya no necesitas de mi
mátame hoy
cuando aún el día es bello
y ya no tienes nombre de flor
cuando aún entiendes mi nombre
olvida ese único segundo en que me amaste
y dejaré a los relojes correr de nuevo.

Quise parar los te quiero
y recordé que nunca los dije
me embarré en recuerdos
y enfrié el corazon de hielo
entonces q pasa ¿muero?
antes más fácil lo hice
pero tal vez esté viejo
para aprenderte de nuevo
ahora que no tengo esas letras de antes
ahora que se ha puesto clara la mente
pero debo volver
si no quiero morir hoy
voy a retroceder un poco y matarme ayer
donde no escribía abstractos,
ni los volvía a leer.

Abstracción después del examen

~ ~

Tengo miedo,
las personas existen
donde los corazones de hielo
sostienen el amanecer.

Aun camino,
pero es inercia lo que me lleva
de tu adios al mañana
ignorando tarde rojas,
pruebas vanas y holas.

Respiro,
pero es por respeto al aire,
desearía quebrar el viento
con las miradas de alguien.

Escribo esto,
para olvidar que no tengo con quien hablar
en este parque a las 10.30 de la mañana,
con el frío arañando mis brazos,
realidad que es vana cuando estoy lejos del ocaso.

Aun me queda tinta,
el examen ya acabó y no sé,
sé que hago aquí, el parque,
frío hace tiempo, sé,
sentado escribo palabras frías,
como la mañana, como la ayer,
donde comenzamos a respirar,
y ahora renegamos de las palabras que no estuvieron bien.

Muevo las manos y el sonido,
apuñalo la hoja blanca
y sólo me escucho en silencio,
escribo esto en mi cabeza
sobre los recuerdos que se han vuelto de piedra,
nadie escucha la sangre caer,
nadie ve la hoja en el piso,
nadie le habla al mendigo tendido,
alguien mira de reojo;
es un espejo roto en el piso.

La hoja sonríe y se levanta,
me pone de pie
y sin sonidos me habla,
me hace contar hasta cien,
"dibuja un círculo" dice;
comienzo a mover las manos, circular,
la tinta cubre las letras y las reescribe,
el círculo se hace pequeño, no visual,
el frío, el parque, el mendigo, la hoja se hacen uno;
el círculo en realidad era un punto
y todo lo escrito no fue real.

The end

~ ~
Rápido.
Se me van las ideas,
debo escribir, falta poco.
Mátame......................................................... ¿Qué?
Sólo hazlo.

Q.E.P.D.

Gracias, te veo, estás ahí
eres feliz, ¿eh?,
pues es el fin
de una historia sin inicio.


..............................................................¿Eres idiota?
Sí, acertaste;
soy un error en la ecuación,
una palabra demás en esta oración.

...............................................................¿Estás muerto?
No, es sólo ilusión;
una alegoría que uso para confundirte,
el transtorno de las palabras
y un punto que acabar.

.....................................................¿Dónde va el punto?
Final, he llegado.
Salúdame al inicio.
Y vuelve a matarme.
Tu idiota ha acabado.

Error

~ ~


El reloj me mira mal,
me dice: "camina imbécil"
"te estás quedando atrás".

Así que escupo un poco de sangre
y respiro un poco de smoke
mientras sacio el hambre
tragando mi propio corazón.

Me levanto, no sin pena,
por todos los que han muerto,
todos los que he matado,
recuerdos de mierda
que no duran ni un minuto
en el pasado.

El campo está vacío,
sólo silencio, brazos, piernas
habitan el piso,
yo sólo miro y sigo mordiendo
los minutos que me han seguido.

El cielo está rojo,
ya acabó la batalla
y no hubo ganador ni victoria,
no hubo razón para luchar
ni motivo para morir
apuñalando viejas glorias.

Caigo.
Mis pulmones no aguantan,
convulsiono en el piso y luego rio,
el lapicero regresa a mis manos,
el reloj me mira mal:
"escribe de nuevo"
"el poema te ha salido mal".

PD. Fija la mirada en la cruz durante unos segundos, el reloj hará desparecer los puntos. El reloj te hará escribir de nuevo. Segundos eternos.

Reunión de invierno

~ ~

Me llamo Lluvia,
acompaño las lágrimas a tu boca,
te limpio la sonrisas
y pongo tus días en sepia.
Soy la gota que tirita en el techo
y no te permite dormir,
soy la que te da el derecho
a garabatear las hojas sin un fin.

Soy inspiración de tus días grises;
soy lluvia, agua, lágrimas;
soy todas las tristes veces
que intentaste ser feliz pero diste lástima.

Te presento a Hoja.
Hola, me llamo Hoja y fui arrancada del cuaderno
para ser el blanco de tus delirios
y la pureza que entintas de negro.
Soy donde posas tus mentiras;
donde cobras tus venganzas;
el lugar donde eres poeta, creador y parca.
Soy el pequeño cuadro que cambia con tus manos
que al moverse me infectan con palabras
que yo no pedí pero que apuñalas en mí
"porque la hoja aguanta".
Soy hoja de cuaderno,
el destino final de tus derrotas,
la víctima de tu lapicero,
el hogar de tus prosas.

Te presento a mi verdugo, Lapicero.
¿Cómo están? Soy lapicero.
Soy de un color oscuro y tartamudeo,
mis líneas se entrecortan y mi ritmo es sincero,
me han dado la mala fama de matar,
vengar, amar y olvidar.
Yo sólo sirvo,
soy la marioneta de tus recuerdos,
no tengo poder sobre tus manos,
sólo soy el espejo de tus inviernos.
Soy el que llena el vacío de tus hojas,
el que da voz a tus silencios,
el lenguaje de tus dedos,
sólo un ladrón de momentos.
Soy la espada de los poetas y el bastón de los locos,
sólo un sumiso servidor del dueño de la hoja y el esclavo de la lluvia.
Soy el sexto dedo de la mano y la segunda boca del escritor.

Déjame presentarte al que nos ha presentado a todos
haciéndose pasar por nosotros: El Escritor.

Hola, soy .
El que habita tras el monitor,
que se traga las palabras sin siquiera saborearlas,
el que ignora el tiempo normal,
sólo importándole llegar al punto final.

Soy Ellos.
Los que no han venido a esta reunión de palabras
pero que alguna vez han empuñado un lapicero
y han matado hojas al ritmo de la lluvia.
Los que no leen letras ajenas
pero son igual a nosotros,
con sus victorias y penas,
con sus corazones rojos
esperando en las puertas.

También soy Eso.
Lo que no existe pero escribe,
lo que nunca fue pero lo imaginaste,
el final feliz que no existe
pero siempre evita matarte.
El punto que aún no dibujas,
el poema que aún no escribes,
la última de tus luchas,
la vida que aun no vives.

Soy Yo.
El último de la fila,
acusado de esperar el fin
con mentiras destrozando hojas
y lapiceros lloviendo en ti.

Lluvia, hoja, lapicero;
vayan a dormir que yo me despido del resto.
Soy el anfitrión de esta noche,
el loco que habita aquí,
la persona que no olvidas
porque nunca recordaste,
soy al que llaman Yobber,
el que no es eterno
pero al que ahora pueden juzgar,
en ésta, su reunión de invierno.



Palabras de madrugada

~ ~

Es de noche pero estoy bien.

Las palabras nacen al antojo de un no sé,

pero no tengo el tiempo de pensar

mientras avanzan la palabras

hacia un punto final.

No he dicho nada que me condene

ni nada que me alegre

nada que me ciegue

a volver a tu oscura nieve.

No estoy mal ni estoy bien,

he logrado escuchar el silencio que me pide

lo que le he quitado hace tanto,

una de sus bellas cien palabras que inhiben el llanto.

Un te quiero no basta para ponerme atento,

debo reformular los segundos

para que el tiempo pase lento

en mi pequeño mundo.

El sueño me hace hablar

pero no me hace confesar mi culpa,

aquella que tú supones pero no compruebas,

aquella que hará matar

el motivo de tu lucha

y el final de la última de mis penas.

Alguna vez pedí que llueva azul

pero ahora no creo que la piel aguante

porque ya viejo estoy

para seguir adelante.

Yoyober--- Tratando de revivir palabras.

Mariposas mentales

~ ~


Recuerdo que estaba sentado
con la formalidad del saludo y la ilusión
hasta que se sentó a mi lado
el futuro y su triste canción.

Me vuelven a infectar
regresando de a pocos
todos mis pecados,
que me saben pintar
volviendo rojos
todos mis recuerdos.

Cierro los ojos,
quiero olvidar
y eso he logrado
pero el cielo sigue rojo,
no me perdona abandonar
lo que ya he caminado.

Abro los ojos
y ahora escribo
para después analizar
lo que hice estando vivo.

Desde aquí es fácil hablar,
no hay quien escuche
ni hay quien sienta
que está por llegar
el invierno de luces
y las letras de menta.

Los versos mueren
en mis manos de ira
que los recuerdos duelen
escribiendo mentiras.

Quien nos dice que la vida
es aburrida
tendrá la suerte
de conocer la muerte
antes de contar hasta cien
pues no sabrá el tiempo
aprovechar bien.

Muchas cosas regresan;
los engaños que duelen,
las lágrimas que bañan
los cielos de besos
que después extrañan
un último regreso.

Las medianoches en esos cómodos sillones
con tus labios
sellando mis palabras
y tu gato
que nos despertaba en las mañanas.

Recuerdo que estaba loco
y por eso me sentaba en la calle
esperando de a poco
las mariposas mentales.

12.04am, Martes, 23 setiembre, 2008
Nota: Graxias Eni por el dibujo en óleo, espero disculpes el atrevimiento.

Palabras de madrugada.

~ ~












Es de noche pero estoy bien.

Las palabras nacen al antojo de un no sé,
pero no tengo el tiempo de pensar
mientras avanzan la palabras
hacia un punto final.

No he dicho nada que me condene
ni nada que me alegre,
nada que me ciegue
a volver a tu oscura nieve.

No estoy mal ni estoy bien,
he logrado escuchar el silencio que me pide
lo que le he quitado hace tanto,
una de sus bellas cien palabras que inhiben el llanto.

Un te quiero no basta para ponerme atento,
debo reformular los segundos
para que el tiempo pase lento
en mi pequeño mundo.

El sueño me hace hablar
pero no me hace confesar la culpa,
aquella que tú supones pero no compruebas,
aquella que hará matar
el motivo de tu lucha
y el final de la última de mis penas.

Alguna vez pedí que llueva azul
pero ahora no creo que la piel aguante
porque ya viejo estoy
para seguir adelante.

Yoyober--- Tratando de revivir palabras.
 
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